R1B - 🗺️ Ruta del Higueral: Trincheras, Cuevas y un Mar de Olivos

🌟 El "Vistazo" Rápido

  • ¿Cuánto tardaremos?: Es una ruta larga (11 km), unas 3 horitas a pie o 1 hora si vas dándole a los pedales.

  • ¿Es difícil?: Moderada por la distancia, pero el terreno es amable. ¡Ojo si ha llovido! El barro de yeso se pega como el chocolate.

  • Ideal para: Ciclistas, caminantes con fondo y "buscadores de historias" (hay búnkeres y cuevas).

  • Punto de encuentro: Calle Arroyo de los Prados (Polígono Las Arenas), justo donde empieza la mítica Cañada Real Galiana.


🧐 ¿Por qué esta ruta es especial?

Caminar por el Higueral es como leer un libro abierto de la historia de Pinto. En pocos kilómetros pasaremos de ver búnkeres de la Guerra Civil a descubrir cuevas misteriosas y paisajes de pastoreo antiguos. Todo esto mientras cruzamos el Parque Regional del Sureste, donde las avutardas y los aguiluchos nos vigilan desde el cielo. ¡Es nuestra pequeña joya local!


👣 El Camino: Paso a paso

1. Entre pinos y búnkeres (Inicio) Arrancamos por la Cañada Real, acompañados por pinos carrascos que nos regalan la primera sombra. A mitad de camino, a tu derecha, aparecerá el Búnker de Los Yesares. Es un testigo mudo de la Batalla del Jarama. Te recomiendo subir al cerro: desde allí tienes "Pinto a tus pies" y una de las mejores panorámicas de nuestra ciudad.

2. Secretos bajo tierra (Cueva Cuniebles) Cerca del kilómetro 3, donde el Arroyo Culebro se pone más frondoso con sus carrizos, se esconde la Cueva Cuniebles. Es un sitio con magia donde se han encontrado restos de cerámicas antiquísimas. ¡Imagina quiénes vivirían allí hace cientos de años! En el agua, busca a las cigüeñuelas (unas aves de patas larguísimas y rosas) que siempre están patrullando el barro.

3. El Reino de las Aves Esteparias (El Páramo) A medida que subimos hacia Cabeza Fuerte, el paisaje se abre. Aquí mandan el cereal, el olivo y el almendro. Si guardas silencio y tienes suerte, podrías ver a la Avutarda (el ave más pesada del mundo capaz de volar) o al Sisón. Es un paisaje infinito que cambia de color con las estaciones.

4. Huellas del pasado (El regreso) De vuelta, pasaremos junto a un antiguo chozo de piedra, de esos donde los pastores se refugiaban de la tormenta. Cruzaremos almendrales viejos que en febrero se visten de blanco y rosa, regalándonos un espectáculo que no envidia nada al Japón.


🕵️ Challenge "Ojos de Lince"

  1. El radar amarillo: Verás unas flores amarillas muy vivas (la Gayomba). ¿Sabías que se usan en las autopistas para que las luces de los coches no deslumbren? ¡Aquí decoran nuestro camino!

  2. Fósiles de guerra: En las trincheras excavadas en el yeso, a veces el tiempo deja a la vista restos del pasado. ¡Mira pero no toques! La historia se respeta.

  3. La sombra del almendro: Cerca del kilómetro 8 hay un almendral de "abuelos" (muy añosos). Es el sitio perfecto para beber agua y descansar bajo su sombra antes del último tramo.


🌱 Compromiso Pinto Verde (Consejos de amigo)

  • Agua "de casa": En los 11 km no hay ni una fuente. ¡Llena tu cantimplora antes de salir!

  • Días de barro: Si el suelo está mojado, mejor deja la ruta para otro día. El yeso mojado es una "trampa" resbaladiza que puede arruinarte el paseo.

  • Respeto al agricultor: Estamos rodeados de cultivos que son el trabajo de nuestros vecinos. No pises el sembrado y quédate siempre en el camino.


📸 ¡Comparte tu aventura!

¿Has encontrado la Cueva Cuniebles o te has hecho un selfie en el búnker? Sube tu foto con el hashtag #QueremosPintoVerde. ¡Demostremos que Pinto tiene un patrimonio natural e histórico increíble!